Flebología

Unas piernas perfectas y sin varices.

Conocer al Especialista

La flebología es una especialidad de la Medicina dedicada al estudio de la anatomía y fisiología de las venas superficiales y profundas del cuerpo, así como sus principales patologías, incluyendo las várices y las hemorroides. La Medicina Estética se encarga principalmente del tratamiento de las varices.

Los métodos diagnósticos de esta disciplina se dividen en invasivos o no invasivos según necesiten atravesar la piel y los tejidos o sólo se realicen a nivel de piel. Lo habitual es la complementariedad de ambos tipos de pruebas. Entre las primeras se encuentran la flebografía, la flebodinamometría, la linfografía, la linfografía radiosiotópica o la angioresonancia y entre los segundos el eco doppler y la fotopletismografía.

ARAÑAS VASCULARES

Las telangiéctasias o varículas son de un diámetro inferior a <2mm. Las telangectasias, conocidas también como arañas vasculares cuando tienen forma estrellada. Están muy cerca de la superficie de la piel y suelen ser de un color rojo vivo  o violeta. Tienen menos de 1 mm., y por tanto son muy pequeñas. Más del 90% de adultos tienen las arañas vasculares.

VENAS RETICULADAS

Cuando son de menor tamaño se trata de venas reticulares (2 a 5 mm). Son de color verde – azulado, se transparentan a través de la piel. Pueden ser varices incipientes o venas subcutáneas muy visibles en pieles blancas. Raramente se complican y no suelen dar ningún síntoma.

VARICES

Las varices son una manifestación frecuente de la insuficiencia venosa crónica. Es el resultado de la dilatación o deformidad de una vena (conducto de drenaje del contenido sanguíneo) que se localiza en la superficie de la piel. Podemos hablar de varices cuando el tamaño de este conducto supera los 5 mm de diámetro. Las várices son venas inflamadas y retorcidas que se pueden ver bajo la superficie de la piel. Por lo general aparecen en las piernas, pero también pueden formarse en otras partes del cuerpo. Las várices son muy comunes. Normalmente causan pocos signos y síntomas. A veces causan dolor cuya intensidad varía entre leve y moderada, coágulos de sangre, úlceras (llagas) de la piel y otros problemas.
Para eliminar las varices: venas varicosas abultadas, venas tronculares de safena o venas perforantes hay que acudir a otros métodos del tratamiento médico.
Venas varicosas abultadas son aquellas que están inflamadas y se notan muy cerca de la superficie de la piel. Es muy común que aparezcan en las piernas y en los tobillos ya que se desarrollan cuando las válvulas venosas que permiten que la sangre fluya hacia el corazón dejan de funcionar adecuadamente. Como resultado, la sangre se acumula en las venas y provoca las dilataciones. Estas venas pueden medir casi 13 mm o incluso más y pueden percibirse fácilmente, especialmente cuando estamos de pie debido al efecto gravitacional.
Varices tronculares  son de gran tamaño y corresponden a las principales venas de drenaje del sistema venoso superficial: la vena safena interna y la vena safena externa.

VENAS PERFORANTES

Son aquellas que conectan al sistema venoso superficial con el sistema venoso profundo.
Las venas perforantes pueden ser clasificadas en:
Venas perforantes directas: comunican directamente una vena del sistema venoso superficial con una vena del sistema profundo.
Venas perforantes indirectas: que comunican una vena del sistema venoso superficial con una vena muscular y ésta, a su vez, se comunica con una vena del sistema venoso profundo.

FLEBECTOMÍA

La flebectomía consiste en la eliminación de pequeñas venas dilatadas superficiales mediante una pequeña intervención ambulatoria en cuyo desarrollo se emplea anestesia local. Es un método seguro y eficaz para el tratamiento de las várices de mediano y gran calibre.
Se practican pequeñas incisiones de no más de 2 mm. Mediante un instrumento similar a un ganchillo que se utiliza en este tipo de intervenciones se extrae todo el trayecto varicoso. El tamaño de las incisiones hacen innecesarias las suturas pues éstas se cierran por sí mismas y las convierte en prácticamente imperceptibles varios meses después de la intervención.
La recuperación, que como en el caso de todos los tratamientos será indicada por el facultativo y dependerá de las características de la variz o varices tratadas, puede ir desde el regreso inmediato a la actividad diaria, pasando por un día de reposo, o permanecer entre dos o tres días hasta su regreso a la rutina habitual que marcan el trabajo, el ejercicio físico y el ocio. Lo habitual es que sea necesario utilizar medias de compresión entre las dos y cuatro semanas posteriores a la flebectomía.

Tratamientos

  • Escleroterapia
  • Láser-terapia
  • Presoterapia
  • Drenaje linfático
  • Ultrasonidos
  • Angiomas, telangiectasias
  • Arañas vasculares, venas varicosas, varices perforantes y tronculares
  • Flebectomía Muller

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